El mindfulness puede incorporarse como recurso dentro de la terapia psicológica para observar con mayor claridad pensamientos, emociones y patrones de conducta.
Su utilización se adapta a los objetivos y circunstancias de cada persona y no sustituye la evaluación ni el tratamiento psicológico individualizado.
Cómo puede trabajarse
Puede incluir prácticas breves de atención, conciencia corporal, regulación emocional y estrategias para responder de una forma más consciente ante situaciones difíciles.
